Nos gustaría contar las visitas con Google Analytics para saber qué herramientas merece la pena mejorar. Eso instala cookies. La regla funciona exactamente igual en ambos casos, y rechazar no te cuesta nada.
Regla en línea en cm y pulgadas
Una regla a tamaño real que funciona en tu navegador. Calíbrala una vez con una tarjeta bancaria y mide después cualquier cosa que puedas apoyar contra la pantalla, en centímetros, milímetros, pulgadas o píxeles.
Regla en pantalla
Calibra antes de fiarte de esto. Hasta que lo hagas, esta regla asume una densidad de pantalla genérica, que es incorrecta en la mayoría de las pantallas entre un 10 y un 70 por ciento. Haz coincidir una tarjeta bancaria para que sea exacta.
Arrastra sobre la regla para medir. También puedes seleccionarla y usar ← →, Shift para avanzar a saltos mayores.
Una regla en línea de la que fiarse
Quien busca una regla en línea busca en realidad una cifra con la que poder actuar. Y resulta que eso es justo lo que una página web no sabe hacer por sí sola. Los navegadores trabajan en píxeles CSS, y la especificación fija el píxel CSS en un noventa y seisavo de pulgada. El hardware real no se da por enterado:
- un monitor de 27 pulgadas a 1440p ronda los 109 píxeles por pulgada;
- un panel de 24 pulgadas a 1080p se queda cerca de 92;
- un portátil de 13 pulgadas de alta densidad puede pasar de 160.
Dibuja una línea rotulada como 10 cm sin tener nada de eso en cuenta y puedes equivocarte en más de la mitad de su longitud. Por eso tantas reglas en línea muestran con toda seguridad una medida falsa.
Esta herramienta empieza, por tanto, haciéndote una pregunta. Apoya una tarjeta bancaria plana contra el cristal y ajusta el control hasta que el contorno encaje. Esa única coincidencia revela la densidad real de tu pantalla. Las tarjetas de pago sirven bien para esto porque todas, en cualquier parte del mundo, cumplen la norma ISO/IEC 7810 ID-1, con 85,6 mm de ancho por 53,98 mm de alto, y casi todo el mundo tiene una cerca. Si no tienes ninguna, basta con indicar el ancho de un objeto que hayas medido tú.
Cómo medir en tu pantalla
Empieza devolviendo el zoom del navegador al 100 %. Con Ctrl+0 basta, o Cmd+0 en un Mac. El zoom reescala los píxeles CSS y con ello invalida en silencio cualquier calibración guardada. Después elige una unidad y arrastra sobre la regla. La lectura te sigue y muestra siempre el equivalente en el otro sistema, de modo que una regla en cm hace también de regla en pulgadas sin tocar nada.
Hay cuatro unidades, repartidas en tres escalas:
- Centímetros y milímetros comparten una misma escala, graduada como una regla escolar y numerada en cada centímetro.
- Pulgadas en dieciseisavos, con las alturas de marca de siempre, y la fracción más próxima junto al valor decimal.
- Píxeles, que ignoran por completo la calibración y cuentan píxeles de pantalla en bruto, que suele ser lo que buscan diseñadores y programadores.
Qué se mide de verdad con ella
Cosas pequeñas, casi siempre, cuando no hay una cinta métrica cerca. El diámetro interior de un anillo antes de pedir una talla. El ancho de un tornillo o de una broca. La bandeja de la tarjeta SIM, el borde de una funda de móvil, una foto que tiene que entrar en un marco. Quien vende comprueba las medidas que declara un anuncio. Quien cose trabaja en milímetros con abalorios e hilos.
Conviene decir con claridad dónde están los límites:
- nada más ancho que tu pantalla se puede medir de una sola vez;
- los objetos blandos o curvos se apoyan mal contra un cristal;
- una calibración pertenece a la pantalla en la que se hizo: si cambias de monitor o de escala, hay que repetirla.
Dentro de esos límites, una regla calibrada acierta con un margen de medio milímetro, que es mejor de lo que la mayoría consigue con una cinta. Nada de esto exige cuenta, descarga ni extensión: la página es HTML y CSS estáticos con algo de JavaScript que se ejecuta en tu equipo, y ninguna medida se va a ninguna parte.
Comprobar que la calibración es correcta
Una calibración se verifica en un segundo: coge un segundo objeto de tamaño conocido, por ejemplo una moneda, y apóyalo sobre la regla. Una moneda de dos euros mide 25,75 mm y una de un euro 23,25 mm. Si la lectura cuadra, el ajuste vale para todo el sitio, incluidas las tallas de anillo, donde equivocarse sale caro.
Si la diferencia es evidente, la causa casi siempre es una de estas tres:
- el zoom del navegador no está al 100 %. Reescala los píxeles CSS, así que invalida cualquier ajuste guardado antes;
- la calibración viene de otra pantalla. Pertenece a la pantalla en la que se hizo, y basta con arrastrar la ventana a un segundo monitor para que deje de valer;
- ha cambiado la escala de pantalla en los ajustes del sistema, que viene a ser un zoom permanente.
Para un objeto más largo que la ventana hay dos salidas mejores que ir marcando a ojo. Las reglas de borde ocupan todo el ancho o todo el alto de la pantalla, lo que da bastante más recorrido, y con dos activadas a la vez obtienes ancho y alto de una sola pasada. La pantalla completa hace el resto. Además, el botón de guardar en PNG genera una imagen de la regla junto con la medida y la densidad empleada, de modo que puedes conservarla o enviarla sin tener que explicar después en qué condiciones se tomó.
Para eso están los botones que hay bajo la regla. Recogen los objetos que más se repiten: un teléfono, una tarjeta bancaria, una tableta, el ancho de una hoja A4 y el del formato US Letter. El menú contiguo guarda el resto, ordenado por teléfonos, tabletas, portátiles y discos, y cada anchura sale de la ficha técnica del fabricante, no de un listado copiado. Cualquier objeto demasiado ancho para tu regla aparece desactivado y lo dice con todas las letras, en vez de devolverte en silencio un valor recortado: una medida equivocada presentada como buena es el único fallo que una herramienta de medición no se puede permitir.